El comercio online es un motor de arranque. Cada vez que se efectúa una venta por internet se pone en marcha todo un entramado en el que intervienen diferentes agentes que movilizan distintos sectores económicos. Te hablamos de ellos. Una información relevante tanto para vendedores como para compradores.
Según datos proporcionados por la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia, el comercio por internet alcanzó una facturación en nuestro país de 28.300 millones de euros en el segundo trimestre del 2025. Un 22,6% más que el mismo periodo del año anterior. En un movimiento a la alza ininterrumpido que se aprecia desde el 2021.
El comercio online afecta tanto al suministro de bienes y servicios entre empresas como a la venta directa a los consumidores. Muchas empresas contratan a sus proveedores y contactan con sus colaboradores a través de internet.
Por otro lado, sectores como los operadores turísticos, y todo lo que tiene que ver con viajes, así como el mundo de la moda y el comercio textil son algunos de los nichos que más crecimiento han experimentado en los últimos años. Productos que van dirigidos directamente a los consumidores finales.
Detrás de toda esta facturación hay una serie de movimientos que hacen posible la distribución de mercancías y la prestación de servicios. Cuando vendes un producto físico, inmediatamente después debes contratar un servicio de transporte que lleve la mercancía a la dirección del consumidor. Si prestas servicios digitales, debes hacerte con una serie de herramientas informáticas que muchas veces son de pago.
Internet ha ampliado y democratizado el comercio. Muchos distribuidores, que antes operaban en el ámbito local, efectúan ventas nacionales e internacionales gracias a internet. Emprendedores de todo tipo pueden poner en marcha negocios de venta de productos o prestación de servicios con un coste notablemente inferior al que se requiere para montar un negocio tradicional. Pero todo esto tiene su lado menos conocido.
Entramos en la trastienda del comercio por internet.
El transporte y la logística.
Si tienes una tienda online que vende productos físicos, un servicio que debes tener previsto es el transporte y reparto de la mercancía. Una prestación que no debe suponer un gran sobrecoste ni para el distribuidor, ni para el comprador.
La web sobre logística Shippy Pro dedica un artículo a reseñar las principales empresas de transporte que se utilizan en el comercio online en España.
En el primer puesto coloca a Correos. Un servicio público de ámbito nacional con una infraestructura sólida y qué grandes gigantes del sector como Amazon lo utilizan con frecuencia. Correos es un servicio económico, accesible a todo tipo de operadores, incluidos particulares, y que permite enviar un paquete a cualquier parte del país en menos de una semana, quince días como máximo.
MRW lo utilizan muchas empresas dedicadas al comercio electrónico porque ofrece servicios de envío urgente y tiene una excelente infraestructura logística. Con almacenes y puntos de distribución en la mayoría de ciudades del país.
Una empresa española de mensajería con una trayectoria consolidada es SEUR. Esta empresa ha demostrado una solvencia sostenida en el tiempo que ofrece garantías de efectividad para cualquier vendedor online.
Para contratar una empresa de mensajería y transporte, Shippy nos recomienda tener en cuenta factores como el coste del servicio (tarifas y promociones), la cobertura geográfica (que permita el envío de paquetes a zonas remotas y rurales) y que nos ofrezca plazos de entrega razonables, que cubran las expectativas del cliente.
Muchas empresas de transporte facilitan un seguimiento de los envíos. Una prestación útil para los vendedores, puesto que ellos son los que tienen que responder ante los clientes ante cualquier retraso en la entrega.
El empaquetado.
Otra cuestión que debemos tener en cuenta si vendemos productos físicos es el empaquetado de la mercancía. Los distribuidores de Bvpack, un almacén de Picanya (Valencia) y tienda online, dedicada a la venta de maquinaria de alta tecnología y materiales para embalajes, nos indican que el empaquetado debe adaptarse a las características de la mercancía y al medio de transporte que se va a utilizar.
El empaquetado debe proteger al producto con respecto a varias incidencias que pueda sufrir en su transporte y almacenamiento. Se debe evitar que entre en contacto con el agua, con la grasa o con el aceite. Por tanto debe ser impermeable. Se debe proteger de posibles golpes, el producto dentro del paquete debe estar protegido por algún tipo de relleno como bolsas de plástico con burbujas de aire o con chips de corcho sintético. Y por supuesto, el embalaje debe facilitar el almacenamiento y manipulación de manera que el producto no se dañe en todo el proceso y que ocupe el menor espacio posible.
El etiquetado es importante. Debe adaptarse a las normas de consumo. La etiqueta debe incluir los datos y dirección del destinatario y del remitente; así como consideraciones importantes que hacen referencia a la mercancía, como “Frágil”. La empresa de transporte puede añadir una etiqueta extra para facilitar la gestión del envío y la manipulación del paquete mientras esté bajo su responsabilidad.
Tanto del empaquetado, como del etiquetado, se encarga el vendedor o distribuidor. Si la venta de productos por internet va a ser recurrente, es recomendable que el operador se haga con materiales y maquinaria profesionales. Esto va a hacer que mejore la percepción del cliente y que el producto llegue en perfecto estado a su destino, que es lo que se pretende.
El auge de los info-productos.
El desarrollo del comercio por internet ha puesto en marcha un nuevo modelo de productos y servicios, que se llaman los info-productos. Un producto digital, que al comprarlo no es necesario enviarlo a la dirección del cliente, puesto que no es un producto físico. Este producto se descarga de una plataforma digital, se envía por correo electrónico o se accede a él entrando en una web específica.
Un info-producto es un ebook, un curso en video, un paquete de herramientas digitales de pago, una membresía a una plataforma de contenido en streaming, pero también un servicio de coach o de asesoramiento online.
En el sector de la educación, uno de los nichos donde más presencia tienen este tipo de productos, los info-productos generan a día de hoy, según la revista especializada Éxito Educativo, un volumen de negocio de 234.000 millones de dólares anuales en todo el mundo. De los que 4.500 millones se generan en España. Este dato expresa la envergadura que ha alcanzado esta industria digital.
El mundo de los info-productos está salpicado del espíritu de “hazlo tú mismo”. Muchos profesionales comparten sus conocimientos en cursos o ebooks que elaboran por su cuenta y cuelgan en plataformas como Hotmart o Udemy. Pero debido a la alta oferta que hay en el sector, se ha desarrollado toda una gama de profesionales, como editores de video, diseñadores digitales, redactores técnicos, que permiten a los creadores producir info-productos de una mayor calidad.
Una cuestión interesante es distribuir estos info-productos por medio de marketplaces especializados. En educación están Hotmart y Udemy, que ya hemos mencionado antes, en E-books tenemos Amazon y Google Play y para audios y pódcast, Spotify e Ivox. Los consumidores recurren a estos sitios web para adquirir estos productos, los marketplaces disponen de herramientas propias de marketing que facilitan que el contenido llegue a un público más amplio, ofrecen un almacenamiento en la nube y solo cobran al creador o vendedor, generalmente una comisión sobre el precio de venta al público, cuando el usuario lo compra.
El marketing digital.
Una actividad profesional que ha nacido y está creciendo de la mano del comercio online es el marketing digital. Que se rige por normas diferentes al marketing tradicional. Y es que internet opera con una serie de baremos técnicos que no están presentes en los medios clásicos de promoción.
Dos áreas nuevas que vemos en este campo son el SEO y el SEM. El SEO hace referencia a la optimización de contenido para los motores de búsqueda. A todos nos suena eso de que Google funciona con algoritmos. Fórmulas matemáticas que le permiten estudiar el contenido de las páginas web y sugerirlo a los usuarios en función de sus búsquedas. Internet te puede enviar clientes potenciales a una tienda online o a una web sin necesidad de invertir en publicidad. Solo porque entiende que lo que ofreces cubre las necesidades del usuario. Ahora bien, ese contenido debe estar optimizado. Debe adaptarse a los parámetros que utiliza el buscador. Ahí entran en juego los especialistas en SEO.
El SEM es la publicidad por internet, que también funciona de una manera distinta a la publicidad tradicional. Y es que Google, y el resto de buscadores, también utilizan palabras clave a la hora de publicar los anuncios. La eficacia de una campaña publicitaria por internet no depende solo del dinero que hayamos invertido en ella, sino de cómo la hayamos ajustado. En la publicidad en redes sociales está la opción de segmentar la audiencia. Por lo que el anuncio solo se muestra a un tipo de usuario preestablecido.
El desarrollo del marketing digital ha creado profesiones nuevas y ha cogido con el pie cambiado al sistema educativo tradicional. Tanto es así, que las universidades no tienen una formación específica para especialistas en marketing digital. Gran parte de los consultores SEO, como reconoce Romuald Fons, uno de los referentes en la materia, tienen una formación no reglada.
El turismo por internet.
El comercio online ha transformado por completo determinados sectores comerciales, ya no funcionan como antes. Un ejemplo de ello es el turismo y todo lo que lo rodea: vuelos, reserva de hoteles, actividades en el lugar de vacaciones, alquiler de vehículos, etc.
Según la revista Smart Travel News, el 73% de los españoles reserva sus vacaciones por internet. Este porcentaje es mayor en los menores de 30 años. Esto ha hecho que las tradicionales agencias de viajes, ubicadas a pie de calle, queden relegadas a un público de edad avanzada al que le cuesta moverse en el ámbito digital.
Internet ha transformado la manera en la que planificamos las vacaciones. Un video en YouTube, un post en redes sociales o un artículo que hemos leído en un blog de viajes puede despertarnos la curiosidad sobre un destino y empezar a investigar sobre él. Una vez nos hemos informado sobre el sitio que queremos visitar, empezamos a cerrar las vacaciones. Miramos alojamientos, vuelos, actividades y las comparamos con webs comparadoras de precio que operan en la red. Muchas veces es el propio viajero el que gestiona todas las reservas de las vacaciones en un proceso gradual en el que su viaje futuro va cogiendo forma. Un trabajo que lleva horas y que a muchos resulta entretenido.
Las modernas agencias de viaje online, que están proliferando de un tiempo a esta parte, más que vender paquetes de viaje cerrado, como hacen las agencias antiguas, se encargan de gestionar viajes a medida.
El mercado inmobiliario.
Otro sector comercial que se ha transformado con internet es el mercado inmobiliario. El periódico digital Murcia.com resalta que el 90% de la búsqueda de pisos empieza por internet. Tanto en los pisos para alquilar como en las compras.
Grandes portales inmobiliarios como Idealista o Infocasa han sustituido a la visita, que en otro tiempo se hacía a la agencia inmobiliaria del barrio o a esa costumbre de callejear por las calles mirando los balcones en busca de un cartel que dijera “se alquila” y apuntar el número de teléfono en una libreta.
No hemos podido encontrar los datos de las operaciones inmobiliarias por internet, ya que, en realidad, la firma del contrato de alquiler o la escritura de la compra de una casa se efectúa de manera presencial, pero en los hechos todo este proceso ha comenzado con una búsqueda en Google.
Internet está transformando la actividad comercial. Mercados como el inmobiliario o el del turismo han cambiado de manera radical. Han aparecido los productos digitales, los info-productos, y la compra de productos físicos se realiza cada vez más a través del teléfono móvil o del ordenador. Internet es el nuevo dinamizador comercial.