La calvicie es un problema que preocupa al ser humano, en espacial al género masculino. Por suerte, los últimos avances tecnológicos y médicos están resolviendo los problemas capilares con una efectividad nunca vista. Te hablamos de ello.
Existen muchos mitos populares sobre el origen de la calvicie. Uno de ellos es que si de joven llevas el pelo largo, a los 50 te quedarás sin pelo. Por eso, los roqueros de cierta edad, están todos calvos. Otra idea equivocada es la de si conducimos una moto y nos ponemos el casco, o nos gusta llevar gorra, perderemos el cabello. Como veremos en este artículo, la alopecia es un proceso complejo en el que intervienen factores genéticos y biológicos. El pelo se cae, principalmente, por contradicciones internas, no por factores externos.
Otra leyenda bastante extendida es la de que los hombres se quedan calvos por exceso de testosterona. Los hombres con menos pelo son más viriles. Esto es como asociar la virilidad al vello corporal. Al pelo en el pecho. Aunque la testosterona tiene que ver con la caída del cabello, este razonamiento que parece haber sido inventado para consolar a los hombres que tienen este rasgo estético.
Lo cierto es que piensen lo que piensen, todos los calvos echan de menos aquella época infantil o juvenil en la que tenían una buena mata de pelo. En la que sí querían, podían soltar sus cabellos al viento. Por esta razón, el aeropuerto de Estambul está abarrotado de señores con alopecia.
Los tratamientos capilares no los cubre la sanidad pública, en ninguna parte del mundo. Es un área que se ha quedado para la sanidad privada. Turquía se ha especializado en injertos de cabello a bajo precio. Es un motor económico para el país. Con él practica el turismo sanitario. No es que Turquía esté a la cabeza en el desarrollo de la medicina capilar. Pero sí, sus clínicas ofrecen algunos tratamientos a un precio más económico que en la mayor parte de Europa.
Somos el segundo país con más calvos del mundo.
Como recuerda el blog Terranea, España ocupa los primeros puestos en cuanto a la proporción de calvos en todo el mundo. En la mayoría de estudios aparecemos los segundos. Detrás de la República Checha; aunque en algunos ránquines estamos los primeros y en otros los terceros. Chequia, España y Alemania se diputan el top 3 entre los países con más índice de alopecia.
El epicentro de la calvicie mundial está en Europa. República Checa, España, Alemania, Francia, Italia, Polonia, Holanda y Reino Unido ocupan 8 puestos entre los 10 países con más alopecia del planeta.
Todo parece apuntar a que la concentración de la calvicie en el viejo continente se debe a razones genéticas. Los genotipos dominantes que se han ido configurando en la población europea contienen este rasgo hereditario.
Esto lo vemos en países de América donde hay una alta presencia de población de origen europea que no se ha mezclado lo suficiente con otros grupos étnicos, como Estados Unidos, Canadá y Argentina.
Sin menosprecio de que profundizaremos en las causas más adelante, es necesario señalar que existen más factores que influyen en la aparición de estos problemas capilares. Uno de ellos es el estrés. El exceso de preocupaciones y el nerviosismo afectan de manera negativa a la regeneración del folículo piloso. Otra razón de peso es el consumo de una dieta que no esté equilibrada. Las deficiencias de hierro y zinc, unido a un exceso de comidas grasas, contribuyen a que el cabello se vaya debilitando. El tabaquismo y el consumo habitual de bebidas excitantes, como el café, inciden en que se desarrolle este problema.
Tipos de alopecia.
Antes de entrar a ver las soluciones, es preciso señalar que todas las alopecias no son iguales. La revista médica Elveiser clasifica las alopecias en dos grandes grupos. Las cicatrizales, que están asociadas a enfermedades inflamatorias de la piel, como el lupus eritematoso discoide y el liquen plano pilar. Y las no cicatrizales, que al ser las más habituales, propongo detenernos en ellas. Estos son los tipos de alopecia más comunes:
- Alopecia androgénica. También conocida como calvicie común, es la más habitual. Hasta el punto de representar el 95% de los casos. Es mayoritaria en hombres que en mujeres y se comienza a manifestar con la aparición de las características entradas en los laterales de la frente, que van acentuándose progresivamente, y con la pérdida de cabello en la coronilla. En las mujeres se manifiesta en una pérdida de densidad generalizada.
- Alopecia arreata. Esta es una enfermedad autoinmune. Es el propio sistema inmunológico el que ataca los folículos pelosos y los destruye. En las personas afectadas por esta alopecia apreciamos parches redondos en los que deja de salir el pelo. Estos parches aparecen de manera irregular, sin seguir ningún patrón. Esta alopecia puede evolucionar en una perdida completa del cuero cabelludo o de todo el vello corporal. Es una alopecia irreversible.
- Alopecia telógénica. También llamada alopecia difusa, se manifiesta en una pérdida de cabello generalizada. El cabello va perdiendo su grosor, se va haciendo cada vez más fino, hasta que se cae por completo. La persona que la sufre aprecia que se le cae mucho pelo en poco tiempo. Se da de una manera generalizada en toda la cabeza, no en áreas localizadas como la frente o la coronilla, como sucede con la alopecia andrógina, y evoluciona en una calvicie total.
Las causas.
Las causas genéticas son el factor más frecuente de la alopecia. Sobre todo en la alopecia androgénica. En España se calcula que alrededor del 40 % de los hombres y el 25 % de las mujeres padecen alopecia hereditaria o genética. En este caso, los folículos pilosos del cuero cabelludo tienen una sensibilidad especial a la dihidrotestosterona (DHT), una hormona que se forma a partir de la testosterona. Esta sensibilidad provoca que los folículos se vayan debilitando con el tiempo, produciendo cabellos cada vez más finos y débiles hasta que dejan de crecer.
Las alteraciones hormonales también pueden provocar pérdida de cabello. Las hormonas influyen directamente en el crecimiento y la calidad del pelo, por lo que cualquier desequilibrio puede afectar al cuero cabelludo. En las mujeres, uno de los problemas hormonales más relacionados con la caída del cabello es la menopausia. Esta condición altera la producción de determinadas hormonas, como la testosterona, lo que puede debilitar el cabello y favorecer su caída.
En los hombres, un problema que puede influir es el hipertiroidismo, una alteración de la glándula tiroides que acelera el metabolismo y puede provocar que el pelo se vuelva frágil y se caiga con mayor facilidad.
Las causas relacionadas con el sistema inmunitario también pueden explicar ciertos tipos de alopecia. El sistema inmunológico es el encargado de defender al organismo frente a virus, bacterias y otras amenazas. Sin embargo, en algunas personas puede actuar de forma equivocada y atacar a los propios folículos pilosos. Esto ocurre, por ejemplo, en la alopecia areata.
El estilo de vida también desempeña un papel importante en la pérdida de cabello. El estrés intenso o prolongado es una de las causas más conocidas de caída temporal del pelo. Cuando una persona vive situaciones de tensión continuada, el organismo libera hormonas como el cortisol que alteran el ciclo de crecimiento del cabello. En estas circunstancias, muchos folículos entran en una fase de reposo y dejan de producir nuevo pelo, lo que provoca su caída al cabo de un tiempo.
Otros hábitos también pueden influir. Una vida demasiado sedentaria puede reducir la circulación sanguínea, lo que dificulta que los nutrientes lleguen a los folículos pilosos. Del mismo modo, la exposición prolongada a altas temperaturas en el cuero cabelludo o el uso frecuente de productos químicos agresivos, como ciertos tintes o decolorantes, puede debilitar el cabello y favorecer su caída.
Por último, una alimentación pobre en proteínas, vitaminas y minerales esenciales afecta la salud del pelo, ya que el organismo necesita estos nutrientes para mantener un crecimiento capilar normal.
Los tratamientos capilares.
Existen diferentes tratamientos para frenar la caída del cabello y tratar, por tanto, la alopecia.
Uno de estos tratamientos son los medicamentos. La Universidad de Alcalá de Henares realizó hace poco un estudio sobre el Minoxidil y concluyó que se trata de un producto eficaz para revertir la pérdida de pelo y repoblar las zonas donde ya no se encuentra.
El Minoxidil es uno de los tratamientos más utilizados para frenar la alopecia androgénica. Es un tratamiento de uso tópico, es decir, se aplica directamente sobre el cuero cabelludo en forma de loción o de espuma. Normalmente, se utiliza una o dos veces al día y se extiende con un suave masaje para facilitar su absorción. Su función principal es estimular los folículos pilosos y mejorar la circulación sanguínea en la zona, lo que va a favorecer el crecimiento del cabello nuevo y va a ralentizar la caída.
Otro medicamento que suele emplearse para tratar la alopecia es el Finasteride. Este fármaco se toma por vía oral y actúa reduciendo la acción de ciertas hormonas, como la dihidrotestosterona (DHT), que está relacionada con el debilitamiento de los folículos pilosos.
El tratamiento más habitual, sobre todo, en los casos de alopecia más acuciantes son los implantes capilares. Consiste en trasplantar cabello del propio paciente a las zonas donde lo ha perdido. Por este motivo se consideran un auto-implante, ya que la misma persona actúa como donante y receptora. Esto aumenta las probabilidades de éxito, porque los folículos trasplantados proceden del propio organismo y no existe riesgo de rechazo. El objetivo del tratamiento es repoblar las áreas afectadas por la calvicie utilizando folículos extraídos de zonas donde el pelo sigue creciendo con normalidad, como la nuca.
Antes de realizar la intervención, el especialista lleva a cabo un estudio detallado del cuero cabelludo y analiza el tipo de alopecia que tiene el paciente. Después se extraen cuidadosamente los folículos de la zona donante. A continuación, el cirujano realiza pequeñas incisiones en la zona donde se quiere recuperar el cabello y coloca los folículos uno a uno, respetando la dirección y la inclinación natural del pelo.
Tras la intervención se inicia un periodo de recuperación en el que los folículos trasplantados se adaptan a su nueva ubicación. Con el paso de los meses el cabello empieza a crecer de forma natural.
Este tratamiento puede mejorar notablemente el aspecto del paciente, aunque no siempre es adecuado para todos los casos, por lo que es importante consultar previamente a un especialista.
Un tratamiento curioso es el de la bio-fibra. Se trata de una prótesis capilar, fabricada en un laboratorio especial, en el que se le coloca al paciente una prótesis fabricada con fibras de poliamida, extremadamente similar al cabello original. Aunque se aplica en clínicas capilares, debemos tener en cuenta que es una solución provisional, de tipo cosmético, que va dirigida a aquellas personas que quieren una solución inmediata, sin necesidad de pasar por el quirófano.
El último adelanto tecnológico.
Los especialistas de Clínica Kalón, una clínica capilar innovadora, dirigida por el Doctor Daniel Piedras y ubicada en Alcalá de Guadaíra, nos habla de la clonación capilar a través de células madre. Un tratamiento experimental que se está investigando y aplicando en esta clínica sevillana, como está sucediendo en la Universidad de Yokohama (Japón) y en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid, dependiente de la Universidad Complutense.
El tratamiento consiste en extraer células madre del folículo piloso del cuero cabelludo del paciente, clonarlas in vitro y trasplantarlas en la parte de la cabeza donde no hay pelo, para que vuelva a crecer.
Este tratamiento se diferencia del trasplante capilar en que no se extrae pelo de otra parte de la cabeza. Lo que se extraen son células madre que se consiguen clonar por medio de la división natural de las células.
La investigación con células madre se puede llevar a cabo gracias a todos los avances tecnológicos y médicos que se han desarrollado en las últimas décadas. Con células madre se tratan ya enfermedades como la leucemia. En este caso, lo que se hace es una aplicación de esta tecnología médica a la regeneración capilar.